El dueño de Patagonia Argentina, Tito Rossi, pasó por los micrófonos de Radiovisión y destapó una olla que nadie quería ver: el servicio fue rehén de una política de prórrogas que impidió cualquier mejora durante años.
Rossi cuestionó al gobierno municipal y aseguró que las reiteradas prórrogas del contrato terminaron generando desinversión en la flota de unidades. “Eso la gente no lo sabe”, sostuvo.