El diputado nacional y aspirante al 2027 envió un mensaje cargado de críticas hacia «el poder» por la precarización de los trabajadores de prensa. Un repaso por la trayectoria de quien manejó los hilos del Estado local y provincial y hoy prefiere hablar en tercera persona.
El texto del saludo
En este 7 de junio, las redacciones y los teléfonos se inundaron de las habituales gacetillas institucionales. Sin embargo, el mensaje enviado por el diputado nacional Juan Pablo Luque rompió el molde por su tono combativo y descarnado:
«Quiero saludar en el día del periodista a quienes a diario la luchan en esta profesión que, pese a ser una de las más importantes para la sociedad, es una de las peores pagas y de las más injustamente apuntadas cuando el poder tiene mucho para esconder. La mayoría de los periodistas tiene que tener dos o tres trabajos como mínimo para poder subsistir y encima someterse a líneas editoriales que muchas veces están condicionadas por la pauta oficial…»
La descripción es quirúrgica y real. Es la foto exacta de lo que viven miles de trabajadores de prensa que sufren el pluriempleo para llegar a fin de mes, mientras cuidan que el manejo de la pauta no asfixie la libertad de preguntar. En eso, coincidimos plenamente. Lo que genera un profundo sabor amargo es la amnesia selectiva.
¿Quién habla del «poder»?
Resulta llamativo que Luque hable del «poder» en tercera persona, como si fuera un espectador de una realidad ajena. El hoy legislador nacional no es un recién llegado: fue concejal, viceintendente e intendente de Comodoro Rivadavia. Convalidó, por acción u omisión, el mismo sistema del que hoy se queja.
¿Qué políticas estructurales impulsó desde el Ejecutivo municipal para transparentar la pauta o dignificar el rol del trabajador de prensa para que no dependiera del humor del funcionario de turno? ¿Qué proyectos de ley presentó en el Congreso de la Nación para regular lo que hoy denuncia por WhatsApp?
El reloj corre hacia el 2027
La respuesta es obvia, y el motivo de este saludo contracultural también: la carrera para el 2027 ya comenzó. Luque necesita construir un relato de cercanía, renovación y rebeldía. Pero para edificar futuro, primero hay que hacerse cargo del pasado. No se puede haber sido el Director Técnico del sistema durante años y ahora saltar a la tribuna a putear al árbitro.
Agradecemos el diagnóstico. Pero de la dirigencia política con trayectoria se esperan leyes, coherencia y gestión, no lamentos solidarios disfrazados de estrategia electoral. Feliz día para los que de verdad resisten; sobre todo, para los que no se dejan palmear la espalda por la misma mano que, cuando gestiona, prefiere el silencio de los micrófonos.