La crisis salarial que atraviesa la Policía de Santa Cruz sumó un nuevo capítulo este viernes con un masivo acuartelamiento de personal subalterno en diferentes puntos de la provincia, una medida que pone en alerta a las autoridades por las posibles consecuencias en materia de seguridad pública.
Según trascendió, el nivel de adhesión a la protesta alcanza alrededor del 95% en dependencias de Caleta Olivia y se replica en otras localidades de las zonas norte, centro, sur y suroeste de Santa Cruz.
El conflicto comenzó días atrás con un quite de colaboración y diversas movilizaciones en reclamo de mejoras salariales. Sin embargo, desde la medianoche del viernes la medida se endureció y los efectivos sólo prestarían colaboración en situaciones consideradas de extrema gravedad.
Los representantes de los trabajadores rechazaron las últimas propuestas salariales presentadas por el Gobierno provincial durante las negociaciones paritarias, argumentando que los incrementos ofrecidos son insuficientes y que parte de los adicionales propuestos no tienen carácter remunerativo.
En un intento por normalizar la situación, el jefe de la Policía de Santa Cruz, comisario general Diego Agüero, emitió una orden pública instruyendo al personal a cumplir con sus funciones habituales y presentarse uniformados en sus puestos de trabajo. Sin embargo, la disposición no logró frenar la protesta.
La situación es especialmente visible en ciudades como Caleta Olivia, donde numerosos móviles policiales permanecen estacionados en las dependencias mientras las tareas de prevención y patrullaje son realizadas por una cantidad reducida de efectivos superiores, junto con apoyo de fuerzas federales.
Vecinos expresaron preocupación por la disminución de controles y la atención limitada en algunas comisarías, mientras el conflicto continúa sin una solución inmediata y la incertidumbre crece en toda la provincia.