¿Interpelación o no? Esa es la pregunta que queda después de la sesión especial convocada para que el secretario de Obras e Infraestructura, Fernando Ostoich, responda las 102 preguntas escritas presentadas por concejales.
En esta entrevista telefónica, el concejal Martín Gómez lo deja claro: “Si tiene cola, cuatro patas y ladra, es un perro”. Para él, no hay dudas: se trata de una interpelación en regla, con sesión especial y mecanismo institucional previsto para que el secretario explique con “solvencia técnica y financiera” el destino de los fondos públicos en un área sensible como la infraestructura.
Gómez dice que no lo sorprenden las “variantes” que maneja el oficialismo, como pasar la presencia de Ostoich a la sesión ordinaria o fragmentarla en varios días, y asegura que él estará en su banca a las 11 dispuesto a escuchar. Además, deja abierta la puerta a que la interpelación dure lo que haga falta: “Una, dos, tres, cuatro, cinco, diez horas… cuanto más claro, mejor para la calidad institucional y para el vecino”.