La Justicia revocó la suspensión de juicio a prueba que había sido otorgada a G. A. M. en una causa por violencia familiar, luego de que se detectara un incumplimiento de la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima.
La medida fue dispuesta este lunes por el juez penal de ejecución Jorge Odorisio, a pedido del Ministerio Público Fiscal.
Además de revocar el beneficio, el magistrado estableció nuevas medidas para reforzar la protección de la víctima: ordenó rondines policiales discontinuos en inmediaciones del domicilio del imputado, dispuso que se presente diariamente en la dependencia policial más cercana y amplió la prohibición de acercamiento a un radio mínimo de 200 metros.
También se estableció la prohibición de salida de la ciudad y del país para G. A. M. y se solicitó la provisión de un dispositivo electrónico con botón de pánico para la víctima.