La actividad quedará limitada a los sábados y domingos en el sector cercano al paredón del cementerio. Los puestos deberán pagar un canon diario, presentar un listado de participantes y productos, contar con seguridad policial a su cargo y no podrán cocinar con fuego.
El nuevo esquema comenzaría a aplicarse el último fin de semana de septiembre, siempre que se cumplan las condiciones acordadas entre el Municipio y los feriantes.
