MURIÓ EL “ROÑA” CASTRO: LUTO EN EL BOXEO ARGENTINO

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El excampeón mundial de los medianos se descompensó en un bingo de Morón. Tenía 59 años. Su histórica victoria ante John David Jackson y su compromiso solidario con los más necesitados marcaron una vida de lucha dentro y fuera del ring.
El boxeo argentino está de luto. Jorge Fernando “Roña” Castro, una de las figuras más queridas y emblemáticas del deporte nacional, murió este miércoles 14 de octubre de 2026, luego de descompensarse en un bingo de Morón. Las causas de su fallecimiento aún no habían sido confirmadas, según las primeras informaciones difundidas.
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro tenía 59 años y construyó una carrera que lo llevó a convertirse en campeón mundial de los medianos y en uno de los boxeadores más reconocidos de la Argentina.
La noche que quedó en la historia
El momento más glorioso de su carrera llegó el 10 de diciembre de 1994, en Monterrey, México, cuando enfrentó al estadounidense John David Jackson por el título mundial.
Castro parecía derrotado. Tenía el rostro ensangrentado, un ojo prácticamente cerrado y perdía en las tarjetas. Sin embargo, cuando todo indicaba que la pelea estaba sentenciada, conectó un espectacular gancho de izquierda que derribó a su rival y cambió para siempre su historia.
Aquel combate se transformó en una de las remontadas más recordadas del boxeo argentino. Después de la pelea, Castro bautizó aquel golpe como “la mano de Dios”, en una referencia a Diego Maradona, con quien mantenía una amistad.
Defendió su corona mundial y disputó más de 140 combates profesionales, dejando una huella imborrable por su resistencia, su potencia y su personalidad arriba del cuadrilátero.
Su última gran pelea fue por los que menos tienen
Pero la historia del “Roña” no terminó con sus hazañas deportivas. En los últimos años, Castro encontró otra manera de pelear: ayudar a quienes atravesaban situaciones de necesidad.
Durante la pandemia impulsó comedores y merenderos en el conurbano bonaerense, especialmente en Lomas de Zamora, y colaboró con mercadería para distintas organizaciones comunitarias.
En octubre de 2025 había contado que trabajaba para abrir un comedor en Morón con capacidad para asistir a unas 500 personas. También había expresado su preocupación por la cantidad de adultos mayores que acudían a buscar un plato de comida porque sus jubilaciones no les alcanzaban.
“Yo pasé hambre, pasé frío”, había dicho en una de sus declaraciones, al explicar por qué sentía la necesidad de ayudar.
Un campeón que nunca olvidó sus raíces
La vida de Castro también estuvo marcada por momentos difíciles. En junio de 2005 sufrió un grave accidente automovilístico que le provocó un colapso pulmonar y requirió una intervención quirúrgica de urgencia. Pese a la gravedad de las lesiones, logró regresar al boxeo.
Hoy, el deporte argentino despide a un campeón que hizo de la resistencia su marca registrada. El hombre que protagonizó una de las noches más inolvidables del boxeo nacional también eligió dedicar parte de su vida a quienes necesitaban ayuda.
El “Roña” Castro dejó su nombre en la historia del deporte, pero también una imagen que trascendió los títulos y los cinturones: la de un hombre que, después de conocer la gloria, no se olvidó de quienes todavía peleaban todos los días para poder comer.

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