Por más que el candidato Federico Vieytes esté recorriendo distintos sectores y reuniéndose con diversos grupos de personas, su figura sigue rodeada de un halo de extrema prudencia. Según sus propios dichos, se perfila como el hombre que contaría con el respaldo del empresario Cristóbal López y que tendría la anuencia de Juan Pablo Luque, hoy por hoy la figura de mayor peso del justicialismo en la provincia. Sin embargo, en la práctica, parece pesar más su evidente miedo mediático que sus intenciones de mostrarse ante los vecinos.
Vieytes insiste en que todavía no se siente preparado para enfrentar los micrófonos ni salir en los medios de comunicación, escudándose en que la exposición pública es un oficio que aún debe aprender. En diálogos de pasillo e internos, se percibe una clara inseguridad: admitiría no tener el conocimiento necesario sobre el manejo de una municipalidad como la de la Villa Balnearia Rada Tilly, desconociendo los reglamentos internos, las verdaderas problemáticas de la villa y los números finos que exige la administración de un municipio que ya piensa en la intendencia de 2027.
Pero hay un dato que llama poderosamente la atención y que vale la pena resaltar sobremanera: a pesar de contar con el aval directo de Luque, Vieytes ni siquiera ha sido capaz de elegir qué partido político lo representará en las próximas elecciones. Esta falta de definición ideológica y partidaria genera aún más dudas sobre la firmeza de su proyecto.
¿Qué pasará? ¿Nos sorprenderá a todos con el tiempo o será simplemente un candidato que no alcance a caminar la calle ni a consolidarse? El final, por el momento, es totalmente incierto. Por supuesto, los micrófonos de Radiovisión quedan abiertos y a la espera para el día en que venza el miedo y se sienta capacitado.
Y usted, ¿qué opina? ¿Le parece que Vieytes es un buen candidato para Rada Tilly o le falta volumen político?