El concejal apuntó contra la falta de definiciones políticas en torno a la habitabilidad y la restitución de servicios básicos en Los Tilos y Marquesado. A su vez, remarcó que los vecinos acumulan largos meses de desamparo ante la ausencia de resoluciones concretas.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — A casi nueve meses de los desmoronamientos en el sector del cerro Hermite, la falta de respuestas institucionales continúa generando un profundo malestar en las familias afectadas. Durante una conferencia de prensa, el concejal Maximiliano Sampaoli puso el foco en la necesidad imperiosa de dar certidumbre a los residentes de los barrios Los Tilos y Marquesado, cuestionando de manera directa la inacción política y la demora en la toma de decisiones por parte del Ejecutivo municipal.
«¿Quién subsana esa incertidumbre? Aquellos que tenemos responsabilidad en la toma de decisiones», sentenció Sampaoli, al cuestionar que a pesar de haber transcurrido meses desde los estudios técnicos iniciales, los frentistas de la zona este continúan atravesando un escenario de total indefinición sobre la habitabilidad de sus propiedades y la restitución del servicio de gas, un insumo vital del que carecieron durante todo el otoño e invierno.
Falta de definiciones y impacto cotidiano El edil advirtió que la falta de definiciones oficiales —como las notas administrativas pendientes para revertir las restricciones impuestas por el ex COEM ante Camuzzi, o las demoras en las demoliciones previstas en la calle Mazaredo— mantiene a los vecinos en una situación límite, debiendo afrontar elevados costos para calefaccionarse con electricidad y soportando la presión habitacional en los extremos de los sectores afectados.
«Si a mí me dicen que me tengo que ir, bueno, veré cómo hago y tendré que empezar de vuelta. Pero van largos nueve meses; uno entiende la contención del día a día, pero el Estado todavía no le ha sacado la piedra suficiente de la mochila a los vecinos», enfatizó Sampaoli, reclamando celeridad y previsibilidad para cerrar una etapa de angustia social que lleva demasiados meses sin respuestas definitivas.