El video vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a toda la comunidad: la inseguridad, el enojo social y los límites entre la defensa propia y la justicia por mano propia.
Muchos vecinos expresan bronca, cansancio e impotencia frente a hechos delictivos que se repiten y a una sensación de respuestas que no llegan o llegan tarde. En ese contexto, algunos justifican este tipo de acciones como una reacción comprensible.
Sin embargo, otros advierten sobrelos riesgos de normalizar la violencia: actuar por fuera de la ley puede terminar en consecuencias irreversibles, afectar a personas inocentes y generar más violencia en lugar de soluciones.





