El Volcán Villarrica, ubicado en la Región de La Araucanía, en el sur de Chile, cerca de las ciudades de Pucón y Villarrica, registró durante los últimos días nuevas explosiones en su cráter, con columnas de material que alcanzaron hasta 460 metros de altura. En territorio argentino, se encuentra aproximadamente a la altura de las provincias de Neuquén y Río Negro, a unos 180 kilómetros de la ciudad de San Carlos de Bariloche.
Según los organismos de monitoreo chilenos, la actividad observada está relacionada con el ascenso del lago de lava que permanece en el interior del volcán. A pesar de estos episodios, las autoridades mantienen la Alerta Técnica Verde, lo que indica que el macizo continúa dentro de los parámetros considerados normales para su comportamiento habitual.
La principal preocupación en Argentina suele estar relacionada con la posibilidad de caída de cenizas, especialmente por antecedentes como el Erupción del complejo Puyehue-Cordón Caulle de 2011, que afectó amplias zonas de Río Negro, Neuquén y Chubut. Sin embargo, los especialistas remarcan que la actividad actual del Villarrica no representa un riesgo inmediato para la Patagonia argentina.



Si bien el volcán permanece bajo monitoreo permanente debido a que puede registrar explosiones repentinas, los eventos observados hasta el momento son de baja magnitud y están limitados al entorno cercano al cráter. Solo una erupción de mayor intensidad podría generar impactos a larga distancia, dependiendo de la dirección de los vientos y las condiciones meteorológicas.
Por el momento, los organismos de protección civil de Chile coinciden en que el sistema volcánico permanece activo pero estable, sin indicios de una situación que represente peligro para las localidades argentinas de la cordillera o para el resto de la Patagonia.