En medio de una recorrida por las ferias del Club Huergo y el colegio Deán Funes, el intendente Othar Macharashvili dejó una reflexión que abrió el debate sobre la economía local.
El jefe municipal reconoció que el uso de gimnasios escolares para instalar decenas de stands es un «paliativo» indispensable para que las familias cubran los gastos que las superan. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos del fenómeno: remarcó que este crecimiento de la economía informal perjudica de forma directa a los comercios formales de la ciudad que pagan sus impuestos.
Macharashvili señaló que se trata de una «dinámica de economía barrial» que requiere estudio y atención, ya que el sistema que comenzó como una alternativa familiar sigue ganando terreno frente al comercio tradicional.