Tras una demanda histórica por mayor seguridad, quedó oficialmente operativo el nuevo sistema de videovigilancia «Atalaya I». El complejo, financiado íntegramente con recursos locales por un monto superior a los 500 millones de pesos, centraliza el control en tiempo real de distintos puntos estratégicos del ejido urbano.
La red cuenta con más de 700 cámaras distribuidas en tres anillos de cobertura que abarcan los accesos principales con lectoras de patentes, avenidas transitadas y edificios públicos. Las instalaciones funcionarán las 24 horas con personal técnico especializado, conectividad por fibra óptica y grabación continua para aportar material ante cualquier requerimiento de las fuerzas policiales.