La indigación de los vecinos del barrio Jorge Newbery sumó un nuevo capítulo por el estado de la escalera peatonal que conecta con la Avenida Rivadavia. Ángel, un vecino del sector, se comunicó con la redacción para visibilizar el basural a cielo abierto en el que se convirtió el acceso, denunciando que gente ajena al barrio aprovecha la impunidad de la noche para tirar todo tipo de desperdicios y escombros.
La bronca de los frentistas apunta contra la inacción tanto de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia como de la Asociación Vecinal, que no envían cuadrillas de limpieza a pesar de que la acumulación de mugre ocurre exactamente abajo del cartel oficial que prohíbe el arrojo de residuos. Con las lluvias, la situación empeora drásticamente ya que el agua de arrastre junta los desperdicios y deja la escalera completamente intransitable.


