Las cámaras y micrófonos de la radio captaron a Francisco, un comodorense radicado en Buenos Aires que asesora a clientes exclusivos en Europa y el país. En su paso por la ciudad, mantiene el hábito de bañarse en el mar local y conectar con la naturaleza.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — La jornada matutina en la Costanera local dejó una de esas postales urbanas que llaman la atención y muestran el lado más humano de la ciudad. Durante la transmisión en vivo del móvil de Radio Visión, la atención del equipo se posó sobre un vecino que, tras salir de las frías aguas del golfo San Jorge, se dispuso a meditar a orillas del mar.
Se trata de Francisco, un comodorense que actualmente reparte su vida profesional entre Buenos Aires y los principales destinos culinarios del mundo, pero que aprovecha cada regreso a su ciudad natal para encarar la rutina desde el contacto directo con el entorno natural.
Bienestar, agua fría y contraste muscular Al ser abordado tras su rutina de inmersión, el vecino explicó las ventajas físicas de esta práctica en las mañanas patagónicas: “Está fresco, pero súper agradable. Le hace muy bien al cuerpo, a los músculos y a las articulaciones. Además, el contraste del frío funciona perfecto si uno logra calentar el cuerpo previamente”.
Asimismo, detalló que andar en bicicleta y acercarse a la costa son costumbres que mantiene intactas cada vez que los días lo permiten. «Para mí los mares de acá son únicos, tienen una recarga de energía que es alucinante», valoró.
De la costanera comodorense a la elite gastronómica europea La charla reveló además una faceta profesional distinguida. Francisco se desempeña como asesor gastronómico y organizador de experiencias culinarias privadas y de alta gama en el exterior. Su trabajo incluye la logística de viajes gastronómicos reducidos a regiones icónicas como la Toscana italiana o Burdeos y Borgoña en Francia.
Pese a mantener un perfil reservado sobre su cartera de clientes en el ámbito político y financiero nacional, remarcó que su sello distintivo es el respeto por el producto de estación y la identidad patagónica, llevando siempre el cordero regional y los insumos locales a la mesa internacional.
Sobre el estado de la costa y las problemáticas ambientales del golfo, el profesional reflexionó con una mirada particular sobre la salud y la cercanía, eligiendo el sector céntrico como su espacio predilecto para desconectar antes de emprender viaje nuevamente hacia la capital del país.