Laura Cristina Rodríguez visitó los estudios de la emisora para relatar su compleja realidad. Instalada en la zona de los kilómetros desde 2017, atraviesa semanas sin generar ingresos y pide una oportunidad laboral para salir adelante con sus hijos adolescentes.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — En una mañana atravesada por la crudeza de la realidad social, los estudios de la radio recibieron el testimonio de Laura Cristina Rodríguez (46), una vecina oriunda del barrio porteño de Balvanera que se radicó en Comodoro Rivadavia en el año 2017 en busca de un horizonte más tranquilo para criar a sus hijos.
Madre soltera y sostén de familia, Laura se instaló en cercanías del kilómetro 17, donde construyó su hogar a pulmón. Sin embargo, en el último tiempo la falta de ingresos la llevó a una situación límite. «Durante muchos años trabajé de limpieza, vendiendo panificados, caminando o en bicicleta; nunca viví de ayudas ni subsidios porque siempre me desenvolví trabajando, pero hoy por hoy no me alcanza, no se vende absolutamente nada y camino muchísimas horas», expresó con preocupación.
Intentos de subsistencia y barreras cotidianas ante la falta de empleo En su desesperación por generar recursos diarios, la vecina intentó instalar un puesto de venta de tortillas de grasa en cercanías del barrio Don Bosco, a la vera de la Ruta Nacional N.º 3, frente a la zona de estaciones de servicio del kilómetro 12. No obstante, su iniciativa se vio frustrada de inmediato: «Me fui a poner en un lugar y me llevaron la policía los vecinos, me sacaron todo», lamentó, al señalar que otros puestos similares funcionan en la zona sin la misma exigencia de permisos formales.
Consultada sobre sus saberes y la amplitud de tareas que puede desempeñar, Laura detalló que cuenta con amplia experiencia laboral en diversos rubros: «He cuidado personas adultas, trabajado en geriátricos, puedo limpiar una casa, desmalesar un terreno, cuidar una propiedad, trabajar de noche o cama adentro, y también tengo experiencia en cocina y panaderías».
Apuesta por la subsistencia familiar y llamado a la comunidad Actualmente, los únicos ingresos fijos que percibe provienen de la Asignación Universal por Hijo, un monto que destina por completo a cubrir las necesidades básicas e escolares de los menores a su cargo, reconociendo que muchas veces no alcanza para cubrir los gastos mínimos de alimentación y leña para calefaccionarse en una zona desprovista de servicios básicos.
Ante la imposibilidad de hallar una changa o venta callejera que le permita el sustento diario, la vecina hizo extensivo su pedido a toda la comunidad comodorense que pueda ofrecerle una fuente laboral genuina.
Aquellas personas interesadas en colaborar, ofrecerle empleo o acercarle alguna propuesta de trabajo pueden comunicarse de manera directa con ella al número telefónico 297 581 8753.