La comunidad de Sarmiento se vistió de celeste y blanco para conmemorar el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia nacional. Los actos oficiales, encabezados por el intendente Sebastián Balochi, comenzaron temprano con el izamiento del Pabellón Nacional en la Plaza San Martín y se trasladaron luego al Gimnasio Municipal N° 1, que lució colmado de vecinos, escuelas e instituciones locales.
🏛️ «La bandera no pregunta de qué partido somos»
Durante el acto protocolar, que incluyó la bendición del cura párroco Ricardo Constantini, el intendente Balochi brindó un discurso con un fuerte contenido político y social adaptado a los tiempos que corren. Tras recordar la valentía de los congresales de Tucumán en 1816, definió a la independencia como «una tarea permanente» que se conquista día a día.
Reconociendo el difícil contexto económico que atraviesan las familias sarmientinas, el jefe comunal lanzó una de las frases más potentes de la jornada:
“La bandera argentina no pregunta de qué partido somos, nos abraza a todos por igual”, enfatizó, instando a superar las dificultades mediante la fortaleza colectiva. «El verdadero desarrollo surge cuando somos capaces de escucharnos y de trabajar juntos por objetivos comunes”.
☕ Folclore, tradición y chocolate caliente
Como no podía ser de otra manera, el cierre de los festejos populares dejó de lado el protocolo para dar paso a la calidez barrial. El Gimnasio Municipal se transformó en una verdadera peña gracias al despliegue de los distintos ballets folklóricos de la ciudad, que llenaron el ambiente de música, bombos y danzas tradicionales.
Para coronar la jornada patria y hacerle frente al frío invernal, todos los presentes —autoridades, abanderados, chicos y vecinos— compartieron el clásico chocolate caliente con churros, cerrando un 9 de Julio a puro encuentro comunitario.
