Fernando “Pepo” Ostoich sale de la Municipalidad rumbo al Concejo Deliberante con un objetivo claro: responder las 102 preguntas que le enviaron los concejales en una citación que ya tiene a todo el arco político en vilo. “Voy a contestar todo, así que tranquilo”, dice el secretario de Obras e Infraestructura mientras sube al auto, con la carpeta bajo el brazo y la certeza de que lo que viene puede marcar el ritmo de la gestión de Othar Macharashvili.
Lo que comenzó como una movida interna del Concejo se transformó en un evento atípico: una citación obligatoria, con cuestionario adjunto, para que Ostoich explique el estado de la obra pública en Comodoro. Él lo deja claro: “La Carta Orgánica prevé que nos puedan citar de manera obligatoria y tenemos que ir a dar las explicaciones”. Y va con todo: “Las 102 preguntas con el nivel de detalle que yo los tengo desarrollados son cerca de entre 12 y 15 horas”.
¿Lo van a dejar hablar todo ese tiempo? ¿Habrá repreguntas? ¿O lo van a cortar y pasar a cuarto intermedio? Ostoich no se guarda nada: “No sé si humanamente, físicamente se puede estar 12, 15 horas también respondiendo. Yo lo puedo hacer, no sé el resto”. Y sobre la presión política, tira una línea: “Yo soy funcionario de Othar, así que…”. Mientras, en el Concejo, la incertidumbre crece: ¿será esta la interpelación que defina el rumbo de la gestión o solo un trámite largo y desgastante?


