Nuevo golpe al sector petrolero en Comodoro: robaron 150 metros de cable de cobre y paralizaron siete pozos de producción
El hecho se registró durante la madrugada de este sábado en la Subestación CH-93. La sustracción del tendido eléctrico provocó un apagón en la línea de media tensión y obligó a frenar la batería operativa. Crece la preocupación en la cuenca por la seguidilla de ataques contra la infraestructura energética.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — El robo sistemático de infraestructura eléctrica y material conductor volvió a asestar un duro golpe a la actividad hidrocarburífera en Comodoro Rivadavia. Durante la madrugada de este sábado, un audaz robo de aproximadamente 150 metros de cable de cobre provocó una falla crítica en el suministro de energía de un yacimiento local, dejando fuera de servicio a siete pozos productores de petróleo.
Según pudo saber este medio, el incidente se detectó minutos antes de las 2:00 de la mañana, cuando los sistemas de monitoreo registraron una interrupción no programada en la Subestación CH-93, correspondiente a la Línea 9 del sector Campo 11, sobre un tendido de 10,4 kV.
Al desplazarse al lugar para la inspección técnica de emergencia, el personal de guardia constató el faltante de una fase completa del cableado en las inmediaciones de la instalación CH-5. El sabotaje provocó la inmediata paralización de la batería CH-93 y la consecuente salida de servicio de los siete pozos vinculados a dicha infraestructura.
Intervención policial e investigación
Tras la confirmación del hecho, las áreas de Protección Patrimonial dieron aviso a las fuerzas de seguridad, motivando la llegada de efectivos de la Comisaría Distrito Mosconi, quienes realizaron las primeras pericias sobre el terreno y levantaron rastros para intentar dar con los autores del ilícito.
Este nuevo episodio no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una preocupante seguidilla de robos de cobre que golpean tanto a sectores urbanos como a los campos de producción de la Zona Norte comodorense. En el ámbito operativo, la modalidad combina la incursión nocturna en zonas descampadas con herramientas de corte de alta tensión, exponiendo la vulnerabilidad de las redes que sostienen la producción primaria.
Pérdidas operativas y antecedentes inmediatos
La reiteración de estos ataques genera un severo perjuicio económico que va mucho más allá del costo de reposición del cobre sustraído. Cada apagón no programado implica:
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Freno en la producción: Pérdida directa de barriles de crudo mientras los pozos permanecen paralizados.
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Daños en equipamiento: Riesgo de averías en las bombas de profundidad y motores eléctricos por el corte intempestivo de carga.
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Despliegue de seguridad y técnica: Movilización de cuadrillas especiales, grúas y custodia policial para encarar las tareas de empalme y reposición.
Hasta el momento no se han informado plazos precisos para la restitución total del servicio ni el volumen total de producción afectado, en tanto se aguarda que las tareas de reparación permitan normalizar la operatividad del yacimiento en las próximas horas.