El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, aclaró en el móvil de Radiovisión y R360 que no hay notificaciones formales recientes. Auditan los expedientes para chequear los casos expuestos por la Red de Políticas Públicas y recordaron la responsabilidad de los vecinos al presentar a sus mascotas.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — Frente a las versiones periodísticas y manifestaciones públicas de representantes de la Red de Políticas Públicas sobre presuntas irregularidades y mala praxis en el servicio municipal de esterilización animal, la Secretaría de Control Urbano y Operativo inició una revisión interna de los procedimientos desarrollados en la Dirección de Veterinaria.
En comunicación directa con el móvil de Radiovisión y R360, el titular del área operativa, Miguel Gómez, confirmó que ya solicitó un informe técnico detallado a la conducción del área veterinaria para corroborar la veracidad o el contexto de las presentaciones.
Chequeo de registros e informe en curso
Gómez explicó que la notificación tomó estado público a través de los medios de comunicación y que se están contrastando las fichas clínicas recientes para determinar si existió algún episodio de las características mencionadas:
«El conocimiento que tenemos es por lo que trascendió en un medio periodístico. Inmediatamente me comuniqué con la directora de Veterinaria y me van a elaborar un informe. En detalle nosotros no tenemos novedad de que esto haya pasado, al menos recientemente. En este momento están buscando en los registros a ver si hay alguna situación que se acerque o sea como la describe el representante que hace esta presentación», detalló el funcionario.
El cuadro clínico y la responsabilidad de los tenedores
Al ser consultado sobre el fondo del reclamo expuesto por la organización, el secretario precisó que la crítica apunta a casos donde se inició la incisión quirúrgica y el profesional decidió suspender la esterilización al detectar complicaciones imprevistas.
«Habla de animales que se han intervenido para el corte de castración y se han detectado úteros infectados o preñeces que no son visibles fácilmente. Ante esa situación, el profesional ha resuelto no intervenir y volver a coser al animal. A eso se refiere la presentación, pero vamos a ver de qué se trata formalmente cuando tengamos el informe», expresó Gómez.
En ese sentido, el funcionario apeló también a la responsabilidad de los dueños de los animales al momento de acudir a los turnos: «Si uno lleva un animal preñado está bueno que lo refiera, que le diga al profesional antes de intervenir. Entendemos que a veces el particular puede no saberlo, pero son factores que influyen en el procedimiento», concluyó.