Para evitar la propagación de bacterias de alto riesgo y garantizar dietas seguras a miles de niños, apretaron las clavijas sobre la manipulación de alimentos e impusieron la obligatoriedad del carnet sanitario oficial.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — La calidad del servicio alimentario en el ámbito educativo quedó bajo la lupa tras una intensiva ronda de actualización técnica dirigida al personal operativo que elabora los menús diarios en los colegios de la zona sur.
La intervención puso el foco en frenar la circulación de patógenos de severo impacto en la población infantil —como la bacteria causante del Síndrome Urémico Hemolítico— y en adecuar los lugares de elaboración a la normativa vigente, que inhabilita a cualquier trabajador que no cuente con la credencial provincial de inocuidad.
Prevención y abordaje de dietas especiales
El esquema de trabajo abarcó el cumplimiento de las normativas de trazabilidad desde que la mercadería ingresa al depósito hasta que llega al plato de los alumnos, sumado al manejo diferenciado de productos sin TACC para evitar la contaminación cruzada en el ámbito escolar.
Con estas jornadas de rigor normativo, las autoridades buscan cerrar la brecha en el manejo de raciones, asegurando que cada establecimiento cumpla a rajatabla los parámetros de higiene exigidos por la legislación alimentaria nacional.