El «Aeronauta» se impuso por 1 a 0 con gol de Franco Domínguez, pero el desenlace deportivo pasó a segundo plano tras una batalla campal entre los planteles, la irrupción del público en el campo de juego y el accionar de las fuerzas policiales.
COMODORO RIVADAVIA (R360) — Una nueva edición del superclásico comodorense entre Huracán y Jorge Newbery terminó de la peor manera. Si bien la victoria quedó en manos del conjunto «Aeronauta» por la mínima diferencia, los episodios de extrema violencia desatados en el campo de juego opacaron por completo el espectáculo deportivo.
El único grito de la jornada en el Estadio Municipal llegó a través de Franco Domínguez, sellando el 1-0 a favor de Newbery. Sin embargo, en los minutos finales del cotejo la tensión escaló de imprevisto y desató una pelea generalizada entre futbolistas de ambos clubes, registrada en corridas y agresiones físicas cruzadas.
Invasión de campo y represión policial
La gravedad de la situación aumentó exponencialmente cuando simpatizantes del «Globo» —única parcialidad autorizada para presenciar el compromiso— vulneraron los accesos e ingresaron al terreno de juego para sumarse al tumulto. La Policía debió desplegarse de urgencia dentro del césped para intentar disuadir los enfrentamientos y resguardar la integridad de los protagonistas.
Registros fílmicos del cruce muestran diversos momentos de violencia explícita, destacando el instante en que un mediocampista del conjunto local impactó de lleno con un golpe de puño en el rostro de un rival. Como saldo inicial de la gresca, el cuerpo arbitral confirmó las expulsiones de Maximiliano Benito y Enrique Blanco en Huracán, además de Lucas Villalba en la escuadra visitante.
Con el pitazo final y el foco puesto en las eventuales sanciones del Tribunal de Disciplina y la cobertura de seguridad, el fútbol de la ciudad vuelve a quedar salpicado por incidentes que empañaron lo que debía ser una jornada festiva.